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Novela de pasiones, de amores y venganzas,
de traiciones y de muerte
Esta es la historia de una familia y de su patriarca, Santos Rodríguez, un hombre que, partiendo de la nada, conseguirá alcanzar las más altas cotas políticas para caer después víctima, quizá, de sí mismo y de sus propios anhelos de poder.
Santos comienza su andadura como oscuro ingeniero de un proyecto de presa que anegará varios pueblos. El narrador, periodista de provincias y oriundo de uno de los pueblos afectados, conoce a Santos y queda fascinado por su personalidad y su visión de un futuro más próspero para la región. Desde entonces, el periodista, personaje sin nombre, será el amigo incondicional y testigo del meteórico ascenso político de Santos y de su estruendoso hundimiento.
Casado con Adelaida, hija de un aristócrata de la revolución, Santos, conquistador impenitente, no por ello dejará de seducir a cualquier mujer que se cruce en su camino, hasta que conoce a Silvana, con la que crea una familia paralela en las duras tierras de Mendoza, cuna de narcos y hombres fieros. Santos tiene tres hijos con su mujer oficial y uno con la secreta, Salomón, muchacho que crece salvaje, que no le teme a nada, salvo a la falta de su padre.
La habilidad de Santos para mandar y seducir termina catapultándole a la candidatura de la presidencia de la República, pero un cambio imprevisto en el continuismo político, luchas intestinas y enemistades largo tiempo larvadas, le sacan del gobierno.
A partir de aquí, Santos vivirá obsesionado por la revancha que un día está seguro que le proporcionará la vida. Pero no va a ser él el artífice de ella, sino su hijo Sebastián. Será Sebastián quien, como consecuencia de la detención de su hermano Santos, decida entrar en política para así, desde dentro, conseguir antes la libertad de su hermano. Amamantado por las ideas revanchistas de su padre, Sebastián, inteligente y astuto, se rodeará de una camarilla de gente joven, los primeros burócratas educados en el extranjero, empeñados en sacar a su país del marasmo en el que vive desde hace décadas.
Porque el país está ya harto de uniformes y cuarteles y suspira por corbatas y abogados, algo que ya Santos supo explotar para su beneficio político. Sin embargo, los planes de Sebastián, que se encuentra como se encontró su padre a las puertas de la presidencia, se verán frustrados por quien menos se lo espera. Su hermano secreto, Salomón, enamorado sin remisión de la hija del capo del narcotráfico de la zona, cambiará la historia sin proponérselo, y una historia de amor sin concesiones será el detonante de un sangriento ajuste de cuentas y del hundimiento definitivo de la familia Rodríguez.
Entre la crónica periodística y la fábula
“El sentido práctico había dado a los políticos de nuestra república una segunda naturaleza de contención, según la cual cada gobierno gobernaba hasta hartarse pero dejaba luego el camino abierto a quienes vendrían a corregirlos sin borrarlos. Había siempre chivos expiatorios que pagaban las cuentas de más, eso había sido Santos.”
Novela política y novela de amor y de amistad, un mosaico inteligente que saca a la luz la trastienda de un mundo tan complejo como fascinante. A través de un narrador testigo pero también partícipe de la historia, asistimos, casi en clave de fábula, a una clarividente reflexión sobre el poder, la política, la ambición y los personajes que realmente manejan los hilos: militares, narcos, burócratas inclementes, la prensa, como correo del poder, representantes todos ellos de una sociedad donde las alianzas secretas y los ajustes de cuentas son los verdaderos hilos conductores de la historia del país.
Unas alianzas que, sin embargo, se verán rotas por la voluntad de un solo hombre: Salomón. Salomón ha crecido “soberano, sin riendas, envuelto en los sueños de oro de su madre”, y aunque Santos ha elegido a Sebastián para reparar sus sueños de poder y renegar de sus fracasos, Salomón es el hijo preferido, el hijo clandestino de su madurez. Así, cuando Salomón le confiesa su amor por Inés, la hija del mayor narco de la zona y Santos se da cuenta de lo que algo así puede significar para la carrera política de su hijo Sebastián, se verá dividido entre sus dos deseos más acuciantes: la felicidad de su hijo Salomón y la revancha política que puede conseguir a través de su hijo Sebastián.
Una fascinante historia sobre los caminos tortuosos que conducen al poder, las intrigas, las camarillas, los negocios ocultos. Las reglas de un juego macabro y oculto que nadie puede saltarse: “En este negocio de locos el pecado es pasarse de loco”. Un entramado de alianzas, traiciones y corrupción. Y también, una historia de amor en tiempos de guerra, un amor que se enfrentará a los intereses bastardos que se gestan a su alrededor para salir finalmente vencedor del duelo.
Salomón e Inés son unos nuevos Romeo y Julieta en una tierra salvaje de personajes duros, de pasiones febriles y rencores seculares. La conspiración de la fortuna posee todos los elementos de la tragedia clásica: un amor imposible, dos hermanos enfrentados y un patriarca todopoderoso que intenta cambiar el destino de sus hijos de acuerdo con sus sueños de poder.
La conspiración de la fortuna es tanto una terrible historia de venganzas que se ha ido fraguando a lo largo de años de impunidad, como una bella historia de amor que desencadenará unos hechos inimaginables. Una inteligente novela que navega entre la crónica periodística y la fábula, escrita con una precisión de bisturí, clarividente y cínica, y al mismo tiempo con un bello estilo de relato antiguo, casi mítico.
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