Poderosas
Durante siglos, el poder fue un territorio prácticamente vedado para las mujeres. Aun así, la Historia de España, entre los siglos X y XX, conserva los nombres de aquellas que lograron ejercer una parcela de autoridad en un mundo diseñado a la medida de los hombres.
Desde la Edad Media destacan figuras como Violante de Hungría, esposa de Jaime I el Conquistador, y Teresa de Ávila, reformadora incansable del Carmelo. En el Siglo de Oro, las impresoras sostuvieron con su trabajo buena parte del mundo editorial de su tiempo. Más adelante, empresarias audaces como la Viuda Solano, creadora de las célebres pastillas de café con leche, o la popular lotera Doña Manolita se convirtieron en referentes sociales y económicos.
También abrieron camino Masseras, Aleu y Castells, las primeras universitarias españolas. En el convulso siglo XX, Dolores Ibárruri y Pilar Primo de Rivera encarnaron visiones políticas opuestas en una España marcada por la confrontación. Y Mercedes Fórmica defendió desde la abogacía la dignidad legal de la mujer separada en pleno franquismo.
Recordar sus nombres no es solo un ejercicio de memoria histórica. Es un acto de justicia y reconocimiento hacia quienes, pese a los límites impuestos, contribuyeron a transformar nuestra historia.



